martes, 3 de octubre de 2017

penumbra

En el abismo de tu mirada caigo tras precipitarme entre tus brazos.

             Nada puede hacer que recobre el aire de mis pulmones hinchados por el soplo de tus labios.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Mis pestañas resbalan por mi mejilla llevadas por el mar salado que aflora de mi mirada.

Dejo atrás todo lo que fue, e intento seguir adelante con todo lo que soy, esperando encontrarme con lo que seré.

martes, 5 de septiembre de 2017

Empiezan los nuevos retos recubiertos de miedos antiguos que vuelven a estar a flor de piel.

lunes, 26 de junio de 2017

tela de araña

El entresijo de ideas que revolotean en mi cabeza no se ponen de acuerdo para explicar todo lo que quiero exponer.

   Pasan los momentos, los segundos, los días, y no soy capaz de realizar mis sueños.

          Mis pies se han quedado pegados en el cemento de la rutina.

domingo, 25 de junio de 2017

En las tardes desesperadas del bochorno de verano,
miro pasar las horas entre la agonía del cansancio y
la desesperanza del viento de otoño.



lunes, 24 de abril de 2017

Papel de seda

Cajas de cartón envuelven mi habitación. Un nuevo futuro me depara la vida. Si no te arriesgas te perderás la incertidumbre de un amanecer no escrito.

Mi corazón está envuelto en papel de seda, guardado en el bolsillo de mi pantalón vaquero. Mis sueños me persiguen, y yo a veces me aferro a no encontralos.

lunes, 17 de abril de 2017

Empacho

Es el momento de las dietas, tanto alimentarias, como emocionales. Ha pasado una semana santa, tanto emocional, pasional, desgarradora, sangrienta, devocionaria, de fidelidad y de esperanza. Todas las emociones juntas al salto de un paso con faldillas de terciopelo negra con bordados de oros.

Noches largas, eternas, que preceden a unos días calurosos, donde algunos han encontrado el refrigerio en las terrazas, o en la orilla de una playa atestada de devotos al sol de un verano que se ha apoderado de la primavera.

Vajillas colmadas con los platos típicos de vigilia. Dulces caseros de miel y azúcar, anís y matalauva. Yemas de huevo relucientes, milhojas y torrijas listas para degustar.

Los sentidos se empapan de olores, colores, sonidos, sabores y texturas que darán paso a un empacho sensitivo que muchos recordarán.