martes, 17 de julio de 2018

Dos mil años en lo más profundo de la tierra, esperando que alguien por alguna divina casualidad consiga descubrirme.
El polvo se fue depositando sobre mí, llegando a enmarañarme con una tupida capa blanca.
Las partículas marrones y los pequeños insectos hicieron su parte, adentrándose en los recovecos cercanos a mí.
Algunas raíces se toparon en su camino de búsqueda de agua conmigo, liándose y anudándose.
Mi ser inerte y vacío se transforma en un nuevo ecosistema, en un ente que late e intenta perdurar en la oscuridad.

viernes, 29 de junio de 2018

El sol que entra por las rendijas de mi habitación vaticinan el calor que se desarrollará cuando el sol llegue a su punto más alto. Mis párpados se recuperan poco a poco de la noche oscura y temen petrificarse con la luz cegadora. Mi cuerpo se retuerce, luchando con movimientos lentos contra la rigidez del sueño profundo.

Un día más, una noche menos.

lunes, 18 de junio de 2018

Y yo sin saber si mi apatía se ha apoderado de mi corazón. Sin saber si la desidia de las altas temperaturas me atan a la oscuridad de mi habitación. Que sin saber cómo ni cuándo he pasado de la euforia a dejar de pensar.

miércoles, 6 de junio de 2018

martes, 5 de junio de 2018

De tú y de yo

La volatilidad del tiempo. Del tiempo y de las palabras. De las palabras y de las bocas desde donde salen. De las bocas desde donde salen a las mentes que las piensan.

martes, 22 de mayo de 2018

Roja

El rastro de tus huellas se van marcando en el suelo de ladrillos rojos del patio. El sol está recogiéndose y dando paso a una luna brillante, de esas que dejan notar más que tu sombra.

De un salto sutil y elegante saltas desde el último escalón hasta el tejado.

Te miro y observo esos enormes ojos verdes, que me miran, y después de sopesar durante unos segundos, bajas corriendo para entrelazar tu cola con mis piernas. Me agacho para acariciarte, y un ronroneo rompe el silencio de la noche.

Me siento en el suelo, y te acomodas en mi regazo, resoplando unos segundos mientras te estiras y relames la pata delantera derecha.

Ambas cerramos los ojos. Debajo de la luna, envueltas en la paz de la noche.

viernes, 18 de mayo de 2018

El porqué del miedo a la palabra.